Cultura

Ruido Gris de Pepe Rojo

Varias veces al día un indicador amarillo se prende en mi ojo derecho y escucho una voz que me pregunta si tengo algo, que tienen un tiempo muerto y que hace varios días que no transmito nada. Simplemente no contesto, cierro los ojos y me quedo callado…

Niños Extremistas de Gonzalo Ortiz

La ciudad de Penco durante la década de los ’90, es el ambiente propicio para que tres amigos de infancia se reencuentren después de ocho años y sientan en carne propia los desaires de la transición a la democracia, las desigualdades económicas y la alegría que nunca llegó.

Frankenstein de Mary Shelley

Una clásica novela de suspenso y fantasía, escrita en 1818 por la británica Mary Shelley. En un relato intenso que no solo cuenta una historia tétrica, sino que también, se atreve a plantear un complejo debate ético y filosófico.

Subterra de Baldomero Lillo

Cada uno de los cuentos de Subterra presenta de manera descarnada y sencilla algún ámbito de la cultura minera de finales del siglo XIX, tales como el pronto ingreso de niños al mundo del trabajo, la fragilidad de las medidas de seguridad, el trato déspota de capataces e ingenieros hacia los obreros y sus familias, entre muchos otros elementos que forjaron en el pueblo de Lota (y sus alrededores) gran conciencia de clase y organización.

Estallido Social en Chile: Una Mirada Anarquista en su Cronología

El resentimiento y disconformidad hacia la política estatal, traducida en acción directa, no discriminaba colores, y ésa fue la vitalidad que caracterizó por un par de meses el vigor de miles de personas. Cansadas de las precariedades en sus condiciones de vida, se unieron en un tipo específico de solidaridad, la cual, por medio de la organización autónoma, colmó el territorio de ollas comunes, piquetes de primeros auxilios, grupos de atención con abogados/as, atención psicológica y grupos de cuidados de animales, entre otras maneras concretas para satisfacer de manera comunitaria necesidades contingentes.

La Expansión de la Producción Capitalista Como la Verdadera Pandemia

Actualmente, el capitalismo se sostiene en base a la producción continua de capital ficticio. Nuestras deudas o cualquier tipo de inyección financiera son la única opción que nos otorga el sistema capitalista para poder cubrir nuestras necesidades, y a la vez es lo que le permite seguir existiendo. De modo que, al hacernos conscientes de esta ficción, podemos entender el miedo generalizado de la burguesía que ve cómo la estabilidad de su modelo de dominación se ve puesta en juego.