Escritos de Filosofía Política de Mijaíl Bakunin

Bakunin desplegó las ideas anarquistas de la mano de la acción revolucionaria. La mayoría de sus escritos se encuentran inconclusos o entrecortados pues los dejaba de lado para participar en revueltas, manifestaciones o pasar algún tiempo en prisión.

El Anarquismo es una teoría política y social revolucionaria que pretende la construcción de una sociedad en la que ninguna persona pueda estar por encima de otra. Dicho de otro modo, nadie puede dominar o controlar a otra persona. Frente a esto, Bakunin planteaba: “No soy verdaderamente libre más que cuando todos los seres humanos que me rodean, hombres y mujeres, son igualmente libres. La libertad de otro/a, lejos de ser un límite o la negación de mi libertad, es al contrario su condición necesaria y su confirmación. No me hago libre verdaderamente, más que por la libertad de las y los demás, de suerte que cuanto más personas que me rodean son libres y más vasta es su libertad, más extensa, más profunda y más amplia se vuelve mi libertad”[1].

En otras palabras, una persona sólo puede sentirse libre en presencia y ante otras personas, en la medida que es capaz de reconocer también la libertad y la humanidad de todas las demás. A partir de esta “idea” simple y radical formulada por Bakunin, se articula el conjunto de postulados conceptuales y políticos que dan vida al movimiento anarquista.

Mijaíl Bakunin (1814 – 1876), fue un anarquista ruso que durante toda su vida impulsó de forma decidida el desarrollo conceptual y organizativo del movimiento obrero y libertario. Es considerado uno de los más importantes pensadores de la teoría clásica anarquista junto con Proudhon, Kropotkin, Malatesta y Goldman.

Bakunin desplegó las ideas anarquistas de la mano de la acción revolucionaria. La mayoría de sus escritos se encuentran inconclusos o entrecortados pues los dejaba de lado para participar en revueltas, manifestaciones o pasar algún tiempo en prisión.

En 1864 colabora en la fundación de la Primera Asociación Internacional de Trabajadores/as (AIT) dentro de la que mantuvo constantes polémicas con Karl Marx y el bloque de socialistas autoritarios, que gatillaron el quiebre político más importante en el movimiento obrero. A partir de la ruptura entre Marx y Bakunin, se separarán fuertemente quienes quieren utilizar el aparato estatal para transformar la sociedad y quienes quieren destruir el Estado como parte fundamental de cualquier transformación social.

En el pensamiento de Bakunin se encuentran las ideas fundamentales del anarquismo, definiendo explícitamente el carácter social de la libertad, el rechazo a las religiones y demás misticismos, la crítica radical al Estado en cualquiera de sus formas, la visión clasista del anarquismo y la necesidad de contar con instancias organizativas para la acción política y la transformación de la realidad.

Creemos firmemente que las ideas de Bakunin tienen mucha vigencia en la actualidad por lo que nos resulta un gusto poder entregar sus Escritos de Filosofía Política. Sobre todo cuando vemos que algunos sectores de las y los oprimidos/as caen en la trampa burguesa de la participación democrática, levantando alianzas, programas y candidatos/as a los diferentes puestos de poder. Siguiendo a Bakunin, estamos convencidos/as de que nuestra liberación no será regalada por la clase burguesa ni por ningún dios del cielo o el infierno, sino que deberá ser conquistada por las trabajadoras y los trabajadores a través de la acción colectiva y organizada que expulse de nuestras vidas las lógicas del Estado, el Patriarcado y el Capital.



[1] Bakunin, Mijail, “Dios y el Estado”, 1871.

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