Estudiantes Protestan en Francia: Similitudes de la Crisis Aquí y Allá

En Francia y en Chile los recortes presupuestarios significan problemas de infraestructura, falta de docentes e incapacidad para abordar la salud mental y las necesidades educativas especiales.

por Raúloso

Las últimas semanas de septiembre y primeras semanas de octubre han llegado noticias, imágenes, testimonios y declaraciones de diferentes organizaciones sobre las protestas de estudiantes en Francia.

La movilización se habría iniciado entre estudiantes secundarios frente a las malas condiciones de sistema escolar público, relacionados con problemas en la infraestructura, sobrepoblación de estudiantes en cursos, falta de docentes suplentes, escaso abordaje de la salud mental de las y los estudiantes, entre otros muchos elementos que evidencian la falsedad de la promesa de igualdad de oportunidades y movilidad social del sistema educativo.

Las y los estudiantes comenzaron con convocatorias a través de redes sociales y asambleas estudiantiles al interior de los centros educativos, luego las coordinaciones territoriales y luego las convocatorias hacia el centro de las ciudades. La respuesta ha sido impactante, movilizándose miles de estudiantes en toda Francia, recibiendo la solidaridad de diferentes organizaciones sociales, políticas y sindicales y como era de esperar, la fuerte represión estatal. Hasta el 10 de octubre se cuenta más de cinco mil detenidos y cientos de heridos/as.

Sin duda la gran concentración de manifestantes en la Plaza de La Bastilla (París, Francia) del 8 de octubre, que reunió a más de 25.000 personas exigiendo mejoras en el sistema educativo, contrasta con las medidas neoliberales de recorte presupuestario y criminalización de los movimientos sociales del Estado francés.

Plaza de la Bastilla, París, Francia, 2026

Es necesario recordar que el actual presidente de Francia es Emmanuel Macron, quien cumple su segundo periodo, por lo que ha estado al mando del gobierno desde el 2017 y gobernará hasta el 2027. Durante su mandato se ha profundizado la flexibilización laboral, se han privatizado parcialmente varias empresas públicas, han aumentado los incentivos tributarios al capital y se concretó una reforma al sistema de pensiones que elevó la edad de jubilación de 62 a 64 años. En este contexto, era de esperar que la calidad de la educación pública y el bienestar de la población no esté entre sus prioridades.

Si bien los países del primer mundo, gracias a la explotación y el saqueo de los países pobres, han conquistado un nivel de calidad de vida para sus ciudadanos/as muy superior a nuestra realidad, en casi todos los países europeos, desde inicios de siglo se ha ido desmantelando en parte el denominado Estado de Bienestar, generándose un proceso de trasformación económica y social hacia el neoliberalismo que tanto conocemos en nuestros territorios. Esto explica la similitud de las demandas del movimiento secundario francés y chileno, así como también la respuesta estatal en ambos territorios.

Resulta coincidente, al menos, que tanto en Francia como en Chile se esté hablando de recortes presupuestarios a los servicios públicos, precariedad en la infraestructura de establecimientos educacionales, aunque estamos en niveles muy diferentes entre un colegio francés y uno chileno. La falta de docentes, cantidad de estudiantes por curso, atención y recursos para atender necesidades educativas especiales, diversidad y salud mental también tienen parámetros diferentes en ambos países, pero constituyen problemáticas reales que no obtienen respuestas apropiadas de parte de los Estados.

En el territorio dominado por el Estado chileno nunca existió un Estado de Bienestar que protegiera los derechos de las y los ciudadanos/as como en Francia y otros países europeos, pero si un movimiento secundario crítico y activo que siempre ha sido punta de lanza en las movilizaciones sociales de crítica al sistema capitalista, como por ejemplo para el estallido social del 2019. En ambas realidades las lógicas de dominación son las mismas, debilitamiento de los derechos conquistados y represión a quien se moviliza.

Estudiantes secundarias, Chile, 2026

Saludamos y solidarizamos con el movimientos estudiantil francés y chileno, reconocemos las similitudes y diferencias en las circunstancias concretas de la crisis y movilización, pero reconocemos en ambas la necesidad de arrebatar nuestras necesidades como la educación o la salud del lucro y control estatal, para desarrollar desde ahí posibilidades de tensión y cambio de toda nuestra sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *