Más de Veinte Años de Renkore: Música, Rabia, Autogestión y Disidencia desde Colombia
La banda reflexiona sobre cómo entienden el punk y por qué sintieron necesario incorporar lo queer en su propuesta política y musical.
La banda reflexiona sobre cómo entienden el punk y por qué sintieron necesario incorporar lo queer en su propuesta política y musical.
Y voy a reírme de aquellos que, por evitarnos algún sinsabor, llaman a los negros gente de color.
El punk es más una actitud que una estética. Es contradicción, más allá de las consignas, es una cultura que abarca una multiplicidad de cosas.
Cada ilustración es un manifiesto visual contra el racismo estructural, la opresión económica y la violencia estatal.
Su obra no busca el sobresalto ni la repulsión, sino más bien el estremecimiento silencioso. Sus ilustraciones no son narrativas en sí mismas, sino fragmentos emocionales.
Las condiciones no estaban dadas. Hoy sí. Estamos evaluando ganancias a corto, mediano y largo plazo.
Textos en un momento incipiente de reagrupamiento libertario después de la desmovilización lograda por los gobiernos de la Concertación.
La historia, contada desde la mirada de una adolescente que, con tristeza y decepción, recuerda la desaparición de un “volado perdido” y que luego implora la desaparición de su propio padre.
En cada uno de los poemas está presente (de una u otra forma) el binomio opresión-rebelión a través del cual se da cuenta de las paupérrimas condiciones de vida y laborales de los sectores obrero-populares.
El lenguaje no es un instrumento transparente, sino un campo de tensión donde se cruzan el deseo de decir y la imposibilidad de hacerlo plenamente.